Tema
Cruzada Escarlata
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La historia
Escúchalo en el juego: consigue Lore Forever.
Nacida de los restos destrozados de los Caballeros de la Mano de Plata, la Cruzada Escarlata es una orden sagrada fanática obsesionada con purgar a los no-muertos de Lordaeron. Asolados por la paranoia y el celo radical, consideran que cualquiera ajeno a sus filas es portador de la peste y disparan a los forasteros nada más verlos. Desde sus bastiones a lo largo de los Claros de Tirisfal y las Tierras de la Peste, sus estandartes carmesíes libran una guerra despiadada tanto contra la Plaga como contra los vivos.
Cuando el príncipe Arthas traicionó a Lordaeron y asesinó al rey Terenas Menethil II, la Orden de la Mano de Plata quedó destrozada. Los paladines y sacerdotes supervivientes se reunieron bajo el mando de líderes como Alexandros Mograine, Saidan Dathrohan y el general Abbendis para recuperar su patria en ruinas. Reorganizando sus fuerzas en Vega del Amparo y Mano de Tyr, juraron purificar a la plaga de no-muertos con fuego sagrado. Sin embargo, a medida que la guerra se prolongaba, la tragedia y la sospecha se enconaron en sus filas. Lo que comenzó como una resistencia desesperada pronto degeneró en una cruzada xenófoba e implacable.
El Gran Cisma
A medida que el dogma de la Cruzada se endurecía hasta convertirse en locura religiosa, los comandantes moderados retrocedieron alarmados. Lord Maxwell Neófitus y sus seguidores sostuvieron que recuperar el norte requería alianzas por todo Azeroth, buscando la ayuda de los enanos, gnomos y elfos de la noche. Rechazados por los fanáticos, Neófitus y otros caballeros desilusionados abandonaron la orden para formar el Alba Argenta, manteniéndose fieles a los preceptos puros e inclusivos de la Luz Sagrada. Mientras tanto, la Cruzada Escarlata se apoderó del Monasterio Escarlata en los Claros de Tirisfal como su centro neurálgico de poder, masacrando a viajeros y refugiados bajo la creencia histérica de que todo aquel que pisa las Tierras de la Peste porta el contagio de la Plaga.